Orientación receptiva

Hay personas cuyo carácter no ha evolucionado más allá del deseo de recibir.
Al no haber superado la dependencia, el estado de narcisismo y autocentrismo propios de la infancia y el deseo de acumular y exprimir al otro, buscan continuamente fuentes que les suministren lo que creen que necesitan y no pueden proporcionarse, convirtiéndose en enredaderas humanas que necesitan engancharse al otro para crecer.

Carentes de coraje y fe en si mismos, sufren de insatisfacción crónica ya que nada de lo que se les da es suficiente para llenar ese vacio.

Además experimentan una gran soledad, ya que la gente suele cansarse rápido de sus interminables demandas.
Si les bajas la luna, te pedirán las estrellas.

Es vital aprender a identificar a este tipo de vampiros emocionales y protegerse de ellos, pues te roban el tiempo y la energía y te posicionan en un rol que no te corresponde.

 

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